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sábado, mayo 16, 2015



                                                Alacrán Enamorado

Le gusta el boxeo?

Si su respuesta es sí, no hace falta saber más...

En cambio si es negativa, le preguntamos:

Sería capaz de asistir a la pelea de un gran amigo?
O ver una peli que aunque se centre en ese deporte, el argumento le resulte familiar?

Aunque estrenada a principios de 2013, el recién visto filme me ha causado una gran impresión.

Mientras miraba el televisor, en mi mente viajaba al año 1992.

Todavía no había terminado la segunda infancia ni me habían bautizado jamás con el nombre de inmigrante, cuando a través de los periódicos me enteré de lo que le pasó a Lucrecia…

Más de uno conoce la historia que me permito recrear.
Dejando a su hija, a su marido y un bohío; llenó su maleta de sueños y emigró a la llamada madre patria. Poco después partía de este mundo por los disparos de unos jóvenes neonazis.

Se cuenta que este acontecimiento produjo un antes y un después en la historia social de España; ya que ante el resto del mundo fue señalada como un país altamente racista. Antes las empleadas domésticas o “chachas” debían limpiar los suelos de rodillas y a ningún extranjero “de color” le alquilaban pisos.

Pese a que se siguen dando condiciones de explotación laboral y usando apelativos peyorativos (negro, gitano, panchito, forastero, etc.), hoy se observa mayor equilibrio e igualdad institucional.

La película, que cuenta con los hermanos Carlos y Javier Bardem como actores, pone de moda temas para mí en desuso como los llamados racismo y neo-nazismo.

Pensaba que eso era cosa padecida quizás por mi madre y otros parientes; quienes se aventuraron a emigrar a principios de los 90, como Lucrecia Pérez. Cuando solo debían presentar unos dólares en el consulado y no necesitaban visado para viajar.

El protagonista (encarnado por el actor Alex González) como todo joven que necesita identificarse con una ideología, se enrola en una banda de neonazis. Motivados por un abogado oportunista (Javier Bardem) entran a los locutorios y van por las calles dando palizas a aquellos que han venido a robarles el trabajo, los turnos en los hospitales, el porvenir.

Y aquí compro un billete y vuelvo a República Dominicana, literalmente. Me encuentro con una mujer haitiana y le pregunto: Tienes formación superior, vendes frutas por las calles y te acusan de quitarles el trabajo? Pues bienvenida al club!

Ya que en el país en que me ha tocado vivir, excepto los profesionales de la salud, todo cristo ha de venir a realizar trabajos que los nativos habían puesto de lado; tales como la construcción, labores domésticas o de limpieza.

El director del filme, Santiago Zannou, decía durante un coloquio que todos llevamos un “pequeño odio” dentro, a juzgar por la discriminación que nos pueda tocar en la vida (por raza, orientación sexual, estatus social, etc.).

Y al mencionar tal sentimiento, recuerdo como en la película el protagonista se enamora de la trabajadora del gimnasio, de raza negra (Judith Diakhate). Con la que dicho sea de paso, realiza unas escenas eróticas no aptas para menores.

Aparte de esto, prefiero no profundizar en críticas hacia esta creación del séptimo arte. Aunque me hubiese gustado para este filme algún tema musical (a falta de banda sonora) y más tema familiar (ya que no soy muy amante de los rings).

En lo tocante a mi experiencia personal y sin ínfulas de aparentar, me considero una “inmigrante privilegiada”. De aquellos que por cada insulto hemos recibido diez gestos de cariño por gente de buen corazón.

No podemos negar la existencia de la xenofobia, del pasado violento, de la discriminación ocasional.

Pero tampoco podemos negar el sentimiento entre dos que sostienen a su bebé “café con leche” con amor. El abrazo sincero del niño a la nana que con diferente acento, le mima y educa. La gratitud del anciano hacia el brazo del cuidador que por las calles le sostiene.

En fín, no podemos negar que por sobre todo odio, prevalece el amor que nos da Dios. 

lunes, mayo 11, 2015

                                                   El Firó





Hoy se ha celebrado el "Firó", la fiesta más importante y conocida de Sóller.
Recuerda el saqueo pirata que sufrió la ciudad el 11 de mayo de 1561. 
En ella se realizan 4 batallas (2 en el Puerto, 1 en La Huerta y 1 en la plaza del pueblo).
Es importante destacar que cada vez es más frecuente la participación de la policía local y guardia civil, a los fines de evitar disturbios entre quienes se visten de "moros y cristianos". 

                                                      La  Mar  de  Biel
                                                                 
                                                      Paella (receta básica)

                                                                    
                                                               





















Ingredientes:

- 1 cebolla, 1 pimiento rojo, 1 tomate, judías, tirabeques.
- Arroz.
- carne de cerdo.
- Mejillones, langosta (se pueden sustituir por el marisco que prefiera).
- Sal, pimienta, colorante, pimentón, aceite.
- Setas o rovellones.
- Limón (opcional).

Preparación:

Corte en trocitos toda la verdura (cebolla, pimiento, tomate, judías, tirabeques).
De la langosta, separe la cabeza del cuerpo, extraiga la masa de éste último y trocéela.
Ponga a hervir las cabezas.
En un recipiente ancho o paellera, ponga a sofreír la carne de cerdo con la cebolla.
Luego agregue el resto de la verdura.
Agregue la langosta y más adelante, el arroz. Remueva.
Retire del fuego. Añada sal, pimienta, colorante y pimentón al gusto.
Ponga otra vez al fuego e incorpore el agua de las cabezas de langosta y los mejillones.
Remueva constantemente hasta que casi toda el agua se evapore y el arroz sin ablandarse demasiado, llegue a estar cocido.
Sirva y ponga limón al gusto.

Es todo, bon profit!

Nota: El cocinero "cuiner" recomienda dejar el plato bien limpio; como símbolo de que le ha quedado buena.